Mi Jalisco

Del sentir poético de mi tía María Teresa Ramos Rivera

Jalisco está en mis canciones,
lo tuve siempre presente .
Cuando hacía ésta oración.
¡Su cielo estaba en mi frente,
su tierra, en mi corazón!

Y sus fiestas ¡tan bonitas, tan alegres, tan chispeantes!
Qué dan ganas de gritar…
Así como lo hacían antes:
¡Qué lindo es Jalisco, palabra de honor!

Atardecer en Magdalena Jalisco, corazón del paisaje agavero. Foto: Humberto Ramos Rocha

Y los cohetes, raudos como flechazos
parece que rompen las estrellas,
y las parten en mil pedazos.

Sus canciones picarescas
y sus chistes muy bandidos,
que corazones conquistan
y aceleran sus latidos.

No hay paisaje, ni rumbo, ni más belleza
que se pueda comparar
con la expresión de la naturaleza
de sus costas, de su mar.

Donde se detiene el tiempo y se paran las horas,
queriendo mecerse en las blondas,
que ponen bastilla a sus olas.

Y esas praderas azules
donde asoman tus mezcales.
Dando parte a una bebida
digna de saborearse y honrarse.

Parroquia del Señor Milagroso, Magdalena Jalisco.
Foto: Humberto Ramos Rocha

De Tequila a Magdalena
se vislumbran azucenas.
¡Qué perfuman! ¡Qué cortejan!
Pintando bellas escenas…
Y entregadas con amor,
A la mujer embelesan.

Toda tu zona es muy chula,
de norte a sur, eres bello.
Tlaquepaque, Chapala, Cocula
y Guadalajara tu sello.

Y como se me iba a olvidar,
el dejar de mencionar.
¡Lo que es digno de admirar!
¡Mi querido Tepatitlán!

Parroquia de San Francisco en Tepatitlán de Morelos, Jalisco. Foto: Montserrat Altamirano Ramos

Que no nos falte…
Ni agua, ni leche, ni pan
¡Vamos todos a pedirle:
a la Virgen de san Juan!
Que en el mundo haya paz y reine la concordia
¡Por favor escúchanos: Oh Señor de la Misericordia!

¡Pero eso sí, Yo les digo…
y que nadie me contradiga!
¡Si no quieren que se arme un lío!
¡Qué no hay son más hermoso!
¡Ni nada que dé más bríos!
Que escuchar a cualquier hora
¡El Jarabe Tapatío!