¿Quién eres tú?

¿Quién eres tú que me habla de noche?
Susurros que se me confunden
con los gritos de mis sombras.

Tú, eterno innombrable,
soplo antes del caos,
fuente inagotable,
árbol siempre verde,
causa de mis dolores.

Puedo preguntar a la noche
y permanecería callada.
Estoy destinado a ser eterna pregunta
y tú, eterno misterio.
¿quién te conoce?

Tengo la boca rota,
el aliento seco desmayado en silencios
y la mirada en velo.
Buscarte es un desierto,
el más silencioso,
el más dulce,
el más duro.

Quizá es porque no te conozco  aún,
solo a sorbos,
a segundos,
a latidos del corazón.
¿Quién eres tú?
¿Quién soy yo?
¿Quiénes somos, llamados por la palabra,
desunidos por la misma?