Con la fuerza del volver

Se regresa sólo yéndose

Me imaginé delirando en viaje del cual volví con un regreso colorido. Eran colores placenteramente inéditos como misteriosamente conocidos. Mezcla de sangre y vida, con olor a alegría y muerte.

Volví marchando firme, no obstante mis pasos débiles de fuga, mas volví con fuerza, con esa del regreso cumplido cuando una aurora se interrumpe, cuando las nubes se enfurecen contra el sol.

Llegué como jamás fugado, como inmóvil fruto que contempla estaciones y espera paciente la ida definitiva. Llegué instruido, contado. Ya contarme es hoy instruir.

Iré al regreso, lo prometo, porque sé que este se construye, se sueña y se defiende. Vivo regresado, pero también soñado y defendido. Mi bello escudo y sueño: la vida.

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