Reflexiones sobre las protestas feministas

Como ustedes saben, este 25 de noviembre un grupo de feministas salió a protestar en la Ciudad de México, causando destrozos en lugares públicos.

Entiendo el motivo de la protesta. Entiendo lo que se siente ser acosada sexualmente, porque es algo que me pasa muy seguido.

Al igual que las manifestantes quiero un cambio, pero me parece inaceptable el comportamiento de las feministas, ya que creo que destrozando el patrimonio cultural de México no solucionan nada, de hecho causan más problemas de los que hay.

Realmente no sé qué cambio esperan que ocurra haciendo destrozos. Creo que ellas piensan que meten “presión” al gobierno para que haga un cambio y tomen conciencia, ¿pero cuántas marchas han hecho y siguen violando a mujeres o acosándolas en el transporte público? ¿Saben?, creo que está bien hacer marchas, porque es una forma de expresar nuestra inconformidad acerca de lo que sentimos, ¿pero realmente creen que se arreglarán las cosas destruyendo parques o avenidas e incluso negocios que no tienen nada que ver?

Las feministas piden que las respeten, pero destruir espacios públicos no es respetar. Entonces, para poder recibir respeto, creo que también dar respeto, porque de lo contrario estaremos en una guerra sin fin, es decir, “si tú me haces, yo te hago”, ¿es lo que queremos? De seguir así, ¿cuándo acabará la violencia?

Si llegaste hasta esta parte del texto, te pido, por favor, que no apoyes las marchas destructivas, porque en lugar de hacer un bien, ocurre un mal. Fomentemos la paz.