Pródigo…

Añoro volver a mí.
Añoro estar conmigo.
Tengo frío, palidezco,
casi no puedo andar.

Temerario,
he salido del hogar
me he aventurado, vago,
donde sin refugio
no me puedo abrigar.
Casi muero:
demasiado andar
y sin alimento;
no hago nada,
sino el alma enflacar.

Pero volveré
y espero allí,
dentro,
a mi Padre encontrar:
a ese que habita
en lo profundo del Mar.

Perdón.
Padre.
He hecho mal…

27/01/2020