¿Hay esperanza para México?

Conversación con Matteo Bastianelli sobre su documental Fortaleza.

Recientemente tuve la oportunidad de dialogar con Matteo Bastianelli, un documentalista y fotógrafo italiano que colabora con National Geographic, quien recorrió pueblos de Oaxaca, Guerrero y Puebla.

Bastianelli recorrió Oaxaca, Puebla y Guerrero.

Matteo conoció de primera mano el drama que viven muchos mexicanos: la violencia, la pobreza, la injusticia, el rezago educativo, pero también conoció a grupos de personas que luchan cada día por mejorar su entorno.

Hace cuatro años, la Fundación AVSI –una ONG italiana con presencia a nivel mundial y con una representación en México–, comenzó el Proyecto Polo para la Ciudadanía Participativa, un programa formativo y de acompañamiento para organizaciones de la sociedad civil que ya se ocupaban de ciertos asuntos que les resultan urgentes, desde la búsqueda de familiares desaparecidos hasta educación ambiental.

AVSI contó con financiamiento de la Unión Europea y con el apoyo de socios estratégicos como el Centro de Solidaridad Juvenil (CSJ), Centro Mario Molina, Centro Lindavista, Solidaridad Internacional Kanda (Sikanda) y el Servicio de Promoción Integral Comunitario Juvenil (SEPICJ).

Fue en este contexto que Matteo vino a México para documentar dos contrastes de México: por una parte el dolor y los desafíos que viven muchos mexicanos, pero otra que el mal no tiene la última palabra cuando la sociedad se organiza y recibe el apoyo adecuado para enfrentar los retos que tiene en su camino.

El fruto del recorrido de Matteo por México fue el documental Fortaleza, que participó en la edición 15 el festival Internacional de Cine “Corto México”.

¿Qué es lo que más te impactó sobre tu recorrido por México?

Lo que más me impactó durante mi estancia en México creo que ha sido un fuerte sentido de humanidad que encontré en las personas viajando a través de los estados de Puebla, Guerrero y Oaxaca, teniendo escenarios completamente diferentes, sea desde un punto de vista político y social, que económico y cultural.

Probablemente lo que une más a las personas es este fuerte sentido de humanidad, del deseo de unirse para tratar de superar las dificultades y un fuerte sentido de colaboración entre las personas que forman parte de la sociedad civil. Así que creo que esta es una de las cosas que más me impactó durante mi tour en México.

Durante tu visita conociste a víctimas de violencia y pobreza, viste contextos sociales que para muchos pueden parecer desoladores. Frente al panorama que observaste, ¿crees que hay esperanza para México?

Creo que hay esperanza para México. He encontrado personas que han sufrido pérdidas increíbles desde hijos y familiares desaparecidos, hasta situaciones de indigencia y de dificultad en la vida cotidiana, lo que me impactó de verdad mucho, ver cómo las personas buscaban ayudarse unas a otras para superar las adversidades que la vida les ha puesto delante. Así que creo absolutamente que hay esperanza para México al ver a personas como Emma, que perdió a su hijo, que después de muchos años de búsqueda todavía no logra encontrarlo, pero está luchando con su asociación para ayudar a las familias y personas que se encuentra en la misma condición, creo que esto es algo muy importante.

Obviamente, el punto es, la cosa fundamental para superar estas situaciones es tener justicia y, por tanto, la verdad para las víctimas y para los desaparecidos es fundamental para poder elaborar el proceso (de duelo) y superarlo, así como en situaciones donde hay más dificultad en el abastecimiento de agua, en este caso pienso en la zona de Puebla, es importante que existan mensajes fuertes de parte del gobierno, que juntamente con las asociaciones debe tratar de remediar el problema. En este caso, hemos visto cómo el proyecto Polo ha significado para las personas algo realmente importante porque ha creado una red dentro de la cual las personas han podido comunicar para incrementar sus conocimientos y tratar de superar algunos de los problemas endémicos que los aquejan.

¿Esta visita por Oaxaca, Guerrero y Puebla cambió algo en ti?

Este viaje a México me ha enriquecido, así como cada experiencia de viaje hecha durante mi vida personal y profesional. Creo que cada viaje te enriquece, obviamente es imposible permanecer indiferente frente a las historias de las personas, frente al dolor de los demás. Y creo que cada vez uno se mete un poco en juego, encontrar empatía con las personas,  intentar comprender de verdad sus problemáticas, se convierte también en un modo para encontrar una clave narrativa para contar sus historias, por eso siempre trato de mirar cada historia siempre como lo haría con mi propia familia, trato de contar las cosas de una manera delicada, pero tratando de llegar al corazón de los problemas que vamos a contar. Por tanto, sin duda fue un viaje que me enriqueció mucho, sobre todo desde un punto de vista personal y humano.

¿Cuál crees que debe ser la responsabilidad de los países desarrollados con los países en vías de desarrollo? ¿Es que los países desarrollados solamente deben mirar “hacia dentro” sin importar lo que ocurre “afuera” de sus fronteras?

Yo creo que la responsabilidad de los países desarrollados hacia los países en vías de desarrollo sea aquella de dar soporte, sin interferir obviamente en la política interna de un país, pero dar apoyo. Y creo que el proyecto Polo, financiado por la Unión Europea sea un ejemplo de esta forma de pensar, porque al final son las asociaciones mexicanas las que han tenido el honor y la responsabilidad de proveer a crear red entre ellas. Más de 200 asociaciones que se han unido y que han dialogado y colaborado para tratar de encontrar una solución a problemas comunes a través del apoyo  y de la implementación del proyecto de parte de AVSI, es el testimonio de que existe una visión de conjunto, pero luego respecto a las comunidades locales encontrar la forma de solucionar ellos mismos sus propios problemas.

Entonces, creo que es importante no permanecer indiferentes frente a los problemas de otros países, pero también debemos dejar a la población local la posibilidad de encontrar una solución a largo plazo a sus propios problemas y en ese sentido creo que la sociedad mexicana debe preguntarse cómo enfrentar los desafíos que la involucran y que la llevarán, espero, a resolver estas situaciones y a poder vivir un mejor futuro.

El viaje de Matteo por México: