Dominus flevit

Como parte de las peregrinaciones litúrgicas de los franciscanos en la Tierra Santa, como un modo de vivir y profundizar en los misterios de la salvación, y con la aprobación del papa León XIII en el año 1883 junto con una serie de oficios ligados a la Pasión de Cristo, es como celebramos hoy el Dominus flevit (El Señor lloró), en medio del monte de los … Continúa leyendo Dominus flevit

Ecos del Edén

Mi vida está escondida en Dios. La base de la cruz atravesó el Shëol, tocó la frente de Adán, el durmiente en espera, y Adán era yo. El Edén se expandió, árboles de cemento con frutos de vértigo, un dolor en el costado pero no por una mujer; todos vamos marcados, heridos y trasnochados por la lanza del costado, y el moribundo era yo. Y … Continúa leyendo Ecos del Edén

El silencio de la penitencia

No aspavientos; distraen la calma. No llantos y quejidos; ahuyentan la soledad. Sin trompeta ni gritos en las esquinas, más bien con el dulce perfume del silencio, la soledad del encuentro y el secreto del alma. Silencio, soledad y secreto sin fermento de penitencia. Aquí no hay polilla ni ladrón. Los hombres no se convierten en cucarachas, sino que son tal cual son. Ahí se … Continúa leyendo El silencio de la penitencia

Pródigo…

Añoro volver a mí. Añoro estar conmigo. Tengo frío, palidezco, casi no puedo andar. Temerario, he salido del hogar me he aventurado, vago, donde sin refugio no me puedo abrigar. Casi muero: demasiado andar y sin alimento; no hago nada, sino el alma enflacar. Pero volveré y espero allí, dentro, a mi Padre encontrar: a ese que habita en lo profundo del Mar. Perdón. Padre. … Continúa leyendo Pródigo…

Cántico del Cazador cautivo

En memoria de san Juan de la Cruz, místico, doctor de la Iglesia y patrono de los poetas. I Oh Cazador cautivo, cuya prisión es caza y es careza, decidme, Fugitivo, ¿será que sois mi presa o yo la presa de la caza vuesa? II Si caza, ¿qué saeta?; si cazador, a qué asestáis, severo, aquesa flecha inquieta que pende del madero, pues sois la … Continúa leyendo Cántico del Cazador cautivo

Tú, eterno desconocido

Tú, el eterno desconocido Logos, silencio… existes. Revelación, misterio… luz. ¿Quién ha ahondado tu misterio? ¿Quién no desespera ante tu maravilla? El frío cobijó tu nacimiento, la estrella muda decidió hablar con su luz. Paradojas te envuelven: Que la carne ahora es divina; que lo divino tocó hasta la carne de la cruz. Eres Verbo, león y Siervo. Esperaban al caudillo, una espada de doble … Continúa leyendo Tú, eterno desconocido

¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?

¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?¿Qué interés se te sigue, Jesús mío,que a mi puerta cubierto de rocíopasas las noches del invierno escuras? ¡Oh cuánto fueron mis entrañas duras, pues no te abrí! ¡Qué extraño desvarío, si de mi ingratitud el hielo frío secó las llagas de tus plantas puras! ¡Cuántas veces el Ángel me decía: «Alma, asómate agora a la ventana, verás con … Continúa leyendo ¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?