¿En dónde está Dios?

Que en dónde está Dios,
pregunta el hombre,
y clama respuesta
al firmamento tan amplio
y al mar tan grave
siendo que en ellos
encuentra al menos
vestigios de eternidades
debido a su grandeza
y a la calma
y a la mansedumbre
de sus tormentas.

Que en dónde está Dios,
pregunta en el hombre,
solitario y esperanzado
cual hombre de milpas
que con fe y silencio
espera germine
grano en tierra roja
nutrida por lluvias de junio
y por letanías.

Que en dónde está Dios,
pregunta el hombre,
escondido en el claustro
o en el eremitorio
en la oscuridad y el silencio
de una cueva o una celda
sin que corrompa el silencio
ninguna profana palabra
que no nutra el alma.

Que en dónde está Dios,
pregunta el hombre,
vestido con sayales
y descalzo de vanidades,
pisando piedras desnudas
cual desnuda está su alma
de riquezas mundanas
para poseer tesoros
que no sea acaban.

Que en dónde está Dios,
pregunta todo hombre,
que vive al día
y que trabaja y come
y descansa de los ruidos
para volver a sus faenas
en medio de rutinas
y de máquinas sin pulso
olvidado de que hay estrellas.

Que en dónde está Dios,
pregunta la tierra,
lastimada por todos,
contaminada y agrietada ,
siendo que es hermana
y es madre y es imagen
de la Providencia sagrada
que al hombre nunca falta.

¿En dónde está Dios?
Escucha, oh hombre,
hombre bendito de surcos
y de mares y de claustros:
Dios está metido
en lo dentro de tu alma
en lo íntimo de ti
esperando le busques
y le encuentres
esperando, latiendo,
cantando, siendo;
Dios está en ti,
Oh hombre,
y en todo lo creado
cual perfecta armonía,
cual lira, cual música,
esperando ser oído
esperando ser buscado.

Que ¿en dónde está Dios?
siempre pregunta el hombre.

05/09/2020